12.- Condón no es la
panacea antiSIDA
Kgosi
Letlape, presidente de la Asociación Médica
Mundial:
"Más que hablar de sexo seguro, hay que hablar
de conductas seguras", dijo.
Un duro golpe técnico recibió la campaña
gubernamental contra el VIH. Y no vino desde la Iglesia,
la derecha o los sectores conservadores. Vino desde el seno
de la Asociación Médica Mundial.
El nuevo presidente de este
organismo, que reúne
a las asociaciones y gremios médicos a lo largo del
mundo, Kgosi Letlape, cuestionó el enfoque de la campaña,
que se ha centrado mayoritariamente en el uso del condón,
reduciendo la proposición de otras alternativas como
la pareja sexual única o la abstinencia.
"Es importante que en las campañas los gobiernos
no se centren sólo en un aspecto. El condón
no es la panacea contra el VIH", señaló tajante
el médico sudafricano, máximo directivo de
los médicos a nivel mundial.
Aseguró que habiendo varias alternativas de prevención,
es irresponsable que los gobiernos digan que la gente es
incapaz de tomar una u otra conducta y por eso opte por recomendarles
actuar sólo de una forma.
La campaña del Gobierno ha centrado su discurso en
la promoción exclusiva del condón. Esto trajo
numerosos reclamos, en especial de la Iglesia Católica,
que ha considerado que la promoción exclusiva del
uso del profiláctico, lejos de reducir los contagios,
podría generar el efecto contrario, es decir, más
relaciones sexuales.
Las diversas estadísticas del propio Gobierno hablan
de una bajísima tasa de uso del condón, en
especial en los jóvenes, donde no supera el 40%. Pero
no hay estadísticas respecto de su adecuado uso. Según
Letlape, la efectividad del condón varía entre
80% y 85% y, por lo tanto, no es una barrera completamente
segura.
De hecho, el médico ni siquiera lo califica como
un método preventivo, sino sólo un mecanismo
que reduce el riesgo.
"Es tiempo de decir que el condón ayuda a reducir
las probabilidades de contraer sida, pero prevenir es modificar
y cambiar nuestras conductas, tomar las decisiones correctas,
asegurándonos de que tenemos responsabilidades personales
de tener relaciones seguras. Esa es la prevención",
enfatizó.
Letlape consideró que las campañas preventivas
del VIH no son extrapolables y se deben adaptar a las condiciones
culturales de cada país. Por ejemplo, dijo, un país
machista, donde las mujeres tienen menos posibilidades de
exigirle condón a su marido, quien si tiene relaciones
fuera del matrimonio, es mucho más posible que se
expanda el VIH. De hecho, esta es una de las razones fundamentales
de por qué el virus se ha expandido en Chile entre
mujeres pobres de zonas rurales y que reconocen no haber
tenido parejas más allá de su esposo y que
hoy viven con sida.
"Es un error
hablar de sexo seguro. Lo que debe hablarse es de relaciones
seguras y cuidado de cada uno de nosotros. Porque la verdad
no existe el sexo seguro en una relación insegura".
Sentenció el profesional.
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