2.- ¿Qué
hago frente a la Masturbación?
Constantemente
nos llegan consultas de padres y profesores sobre el tema
de la masturbación.
En términos generales y sin entrar a considerar aspectos morales o éticos,
hay dos puntos fundamentales que se deben considerar al hablar de masturbación;
1) La etapa de desarrollo: La masturbación tiene distinto
significado según la etapa de desarrollo en que se produzca.
Durante
la infancia (0 a 9 años aprox.) la masturbación no tiene
un significado erótico, sino que solo se busca una sensación placentera,
como puede ser el chuparse el dedo. Si la masturbación es muy habitual,
puede deberse a muchas causas, desde falta de actividad, enfermedades como una
infección o problemas psicológicos como ansiedad, falta de afecto,
etc...
En estos casos, lo que se debe hacer es determinar la causa (si la hubiere) y
distraer de la actividad, sin calificarla de sucia o cochina.
Durante
de pre-adolescencia, (10 a 12 años aprox.) la masturbación
esporádica sigue siendo un juego sin repercusión afectiva y sin
contenido erótico. Si se hace habitual y el niño deja de hacer
otras cosas por masturbarse, es necesario detectar la causa que provoca la conducta
en el niño, ya que siempre será un síntoma de algo.
Durante
la adolescencia (13 a 20 años aprox.) es muy importante distinguir
si la masturbación es una conducta esporádica o habitual, incluso
compulsiva.
La masturbación es siempre una búsqueda egocéntrica y sólo
física del placer sexual, pero si se hace habitual es importante averiguar
qué la motiva y dar solución a la causa que la origina, más
que atacarla abierta y frontalmente.
Aquí el peligro es que el adolescente se mantenga encerrado en si mismo
y restrinja su socialización, haciendo más difícil el salir
de sí que debe realizar el joven para dejar atrás su egocentrismo
y poder amar.
Durante
la vida adulta, puede ser una forma de compensar frustraciones o
un síntoma de inmadurez, de dificultades para comunicarse
o para establecer relaciones sexuales verdaderas.
Por lo tanto, la masturbación no es igual para cada
etapa del desarrollo y esto no se nos debe olvidar nunca
cuando enfrentemos este tema con los niños
o los adolescentes. No debemos mirarlo bajo el prisma de
los adultos, sino darle el significado correcto según
la edad.
2)
Consecuencia y no Causa: La masturbación habitual y/o compulsiva en
cualquier etapa de la vida es síntoma de una causa
mas profunda.
No nos quedemos en la conducta masturbatoria sino que interpretémosla
como una señal. Si por normalizar la masturbación pensamos que
es solo una conducta natural e inocua, nos perderemos muchas veces de detectar
problemas más profundos.
No demonicemos la conducta masturbatoria, pero tampoco la
ignoremos. Puede ser una señal. |