3.- Pornografía
Desde hace algunos años, una auténtica ola
sexual ha invadido el mundo. se han abierto numerosos comercios
dedicados exclusivamente a lo sexual, además, el teatro,
el cine, las revistas y la televisión, nos ofrecen
abiertamente escenas que no hace mucho eran consideradas
inmorales y delictivas.
Los defensores de la pornografía invocan el derecho
a la libertad en el arte. Es indudable que no siempre es
fácil distinguir entre el arte más o menos
erótico, en le que también hay que contar con
la evolución de las normas y costumbres, y la pornografía.
La pornografía
consiste en retirar los actos sexuales, reales o simulados,
de la intimidad de sus protagonistas, para exhibirlos ante
terceros de manera deliberada. En esta conducta la persona
es denigrada ya que pasa hacer un objeto de placer antes
que de amor, su valer esta dado solo por su dimensión
física, lo único que importa
es dar paso libre a los instintos para que, sin estorbos
ni barreras como la del pudor, provoquen en ellos excitaciones
y sensaciones, lo que siente, piensa, la historia personal,
los valores, sueños e ideales de las personas no son
tomados en cuenta, es decir se transforma en un objeto desechable.
Se distingue
del erotismo porque no toma a la persona en su totalidad caracterizándose por su falta de amor
e incita al acto sexual en su mero aspecto físico.
Los motivos eróticos en el arte se han dado en todos
los tiempos y culturas. La pornografía, en cambio,
aísla y acentúa excesivamente lo obsceno, con
ruptura del equilibrio artístico.
Hoy se ha pasado, además, a la pornografía
dura y violenta, acompañada de toda clase de perversiones
sexuales.
La pornografía no es inocua y tiene sus efectos en
las personas las cuales pueden ser:
Fortalecer las tendencias existentes, como los casos de perversiones.
Afecta principalmente a personas inmaduras, limitando y desviando su
desarrollo psicológico normal y la formación de una identidad
sana.
Induce a franquear barreras y puede llegar a promover delitos y violencias
sexuales (especialmente la pornografía dura) .
Paraliza la sensibilidad de las personas hasta hacerlos moral y personalmente
indiferentes a los derechos y dignidad de los demás (la pornografía
blanda) .
Crea dependencia y empujar a la búsqueda de material cada vez
más excitante y perverso.
Aumenta
la probabilidad de adoptar comportamientos antisociales
Dificulta
la capacidad de distinguir entre lo sano y esperable y lo alterado, anormal o
infrecuente en los niños y adolescentes.
Favorece
la sexualidad precoz en los niños.
Creemos
que es importante que los padres estén atentos
a lo que ven sus hijos, ya que ellos son los mas vulnerables
hacer dañados, provocando una visión empobrecida
y deshumanizadora de la sexualidad y del ser humano, y dejando
impreso en la memoria del niño imágenes que
pueden a futuro dificultar su vida sexual plena con la persona
que realmente se ama y se desea compartir una vida y formar
una familia.
|