5.-Identidad
Sexual y Homosexualidad
En el último tiempo hemos visto como la discusión
acerca del fenómeno de la homosexualidad se ha hecho
mas pública y frecuente en todos los ambientes.
La mayoría de la gente tiene muchas dudas; ¿es
una enfermedad, una perversión, una desviación
o simplemente otro modo de “ser y estar en el mundo”?¿La
persona homosexual nace o se hace?
Antes de entrar de lleno en el tema, analizaremos algunos
conceptos básicos.
El proceso de diferenciación sexual de los seres humanos
empieza en la fecundación y termina a finales de la
adolescencia.
Al momento de la fecundación, aparece el sexo genético,
xx mujer, xy hombre. La segunda diferenciación es
el sexo gonádico, formación de los testículos
y ovarios .
En la séptima semana se forma el sexo ductal, origen
de los genitales internos y ,finalmente, el sexo fenotípico
o genitales externos.
Todo este desarrollo implica una serie de transformaciones
a nivel cerebral que producen una diferenciación de
la corteza cerebral relacionada con la actividad cognoscitiva
y motora de hombres y mujeres, el sexo cerebral.
Finalmente aparece el sexo Psicológico qué es,
básicamente, la convicción intima y profunda
de ser hombre o mujer.
Todo este proceso definirá la Identidad Sexual.;como
me siento, me pienso y actúo en cuanto hombre o mujer.
Las alteraciones que puede
sufrir este proceso pueden ser de origen orgánico o de origen psicológico.
En las de origen orgánico encontramos la INTERSEXUALIDAD,
que corresponde a una alteración física o una
desarmonía entre los distintos aspectos que definen
el sexo, causada por un desarrollo alterado del embrión
y puede ser;
Síndrome
de Turner: Alteración en el cromosoma 45 que,
junto con un bajo nivel de estrógenos causa un infantilismo
sexual, sin desarrollo puberal.
Síndrome de Klinefelter: La presencia de un cromosoma xy adicional,
causa un cuerpo masculino con genitales externos pequeños y desarrollo
de mamas.
Hermafroditismo
verdadero: sexo cromosómico de mujer, pero cuerpo
de hombre; glándulas mamarias, tejido ovárico y testicular, además
de útero y genitales externos pequeños.
Hermafroditismo
aparente: Se producen anomalías en el sexo fenotípico
, sin alteración a nivel cromosómico ni gonádico.
Esto no tiene nada que ver
con la homosexualidad; estamos frente a una enfermedad
que puede ser claramente diagnosticada y tratada, con medios
quirúrgicos y hormonales.
En el próximo artículo, trataremos las alteraciones
de origen psicológico; la Transexualidad y la Homosexualidad.
Identidad Sexual y Homosexualidad (II)
Siguiendo con nuestro artículo anterior, decíamos
que las alteraciones en el proceso de identificación
sexual pueden ser de origen orgánico (intersexualidad)
o de origen psíquico, así llamadas porque no
se deben a un problema físico.
Aquí aparece la Transexualidad, que puede definirse
como un conflicto entre el sexo psicológico y el sexo
físico.
Se trata de una persona que tiene un cuerpo perfectamente
sano de hombre, en la mayoría de los casos, pero se
siente mujer. Una mujer “prisionera” en el cuerpo
de un hombre.
Por esto, el transexual se siente atraído por personas
de su mismo sexo desde el punto de vista físico, pero
desde el punto de vista psicológico busca el complemento.
Por ejemplo, un transexual físicamente hombre y psicológicamente
mujer se siente atraído por un hombre ya que él
se siente mujer, es decir, al igual que los heterosexuales
busca su complemento (que en este caso sería un hombre).
En el caso del homosexual, éste se siente atraído
(orientación sexual) por una persona del mismo sexo
físico y psicológico, se sabe y se reconoce
hombre o mujer y no quiere cambiar su sexo ni vestirse distinto.
La diferencia entre la transexualidad
y la homosexualidad es que la primera es un problema de
identidad sexual y la segunda de orientación sexual
En
la transexualidad se observa, desde la primera infancia,
un fuerte deseo de librarse de los órganos genitales
propios, para adquirir los del sexo opuesto (el niño
odia su pene)
Aunque los autores no están de acuerdo con el origen
de la transexualidad, si concuerdan en que es prácticamente
irreversible.
Esta discrepancia entre el sexo físico y el psicológico
podría solucionarse con una cirugía, pero el
tema es más complicado, ya que se trata de un cuerpo
sano, normal y apto para el amor y la procreación
y lo que falla es la capacidad del individuo de sentirse
y verse así mismo de manera objetiva. Es decir, es
más una enfermedad del alma que del cuerpo.
De hecho, estudios recientes demuestran una clara conexión
entre las depresiones profundas e, incluso, intentos de suicidios
y aquellos pacientes sometidos a cirugías de “cambio
de sexo”.
La Transexualidad no es
lo mismo que el travestismo, que es una necesidad psicológica de vestirse con ropas
del sexo contrario para alcanzar la excitación sexual
y que puede darse en personas hetero u homosexuales.
La transexualidad es un profundo drama humano del que poco
se sabe.
En el próximo artículo analizaremos, las causas
y orígenes de la homosexualidad.
Identidad Sexual y Homosexualidad (III)
En el artículo anterior analizamos la Transexualidad
como una de las alteraciones sin origen orgánica que
pueden afectar el proceso de identificación sexual.
La segunda es la Homosexualidad y para hablar de ella, sin
prejuicios ni banderas ideológicas, es necesario reflexionar
primero sobre el concepto mismo.
“Homo” viene del latín y significa “igual”.
Es decir, se trata de una persona cuyo objeto erótico (su orientación
sexual) es un otro de su mismo sexo físico y psicológico. Esto
también implica que la persona homosexual se reconoce a sí misma
como hombre o mujer y no quiere cambiar de sexo ni vestirse distinto, como
en el caso de la persona transexual.
De aquí podemos reflexionar que la persona homosexual
es, necesariamente, varón o mujer, no tiene un tercer
sexo. Tampoco es una persona enferma o distinta, ya que se
ha demostrado que tiene un fenotipo masculino o femenino
clínicamente normal y sano, exactamente igual al de
una persona heterosexual.
Por lo anterior, se puede deducir que la homosexualidad no
es una condición del cuerpo, sino algo asociado al
como vive el ser varón o mujer, que hace que su disposición
permanente sea hacia su mismo sexo. ( no es lo mismo que
la homosexualidad “de sustitución” ya
que el solo comportamiento homosexual no significa tener
la tendencia).
También podemos decir que la homosexualidad es una
condición de las personas adultas, no de adolescentes.
Este dato es muy importante, ya que el proceso de identificación
sexual termina a finales de la adolescencia, y es normal
que durante esta etapa los adolescentes tengan afectos intensos
por alguien del mismo sexo o bien no hayan experimentado
aún atracción por alguien del otro sexo, lo
que puede producir en algunos angustia y temor de tener la
tendencia homosexual, muchas veces influido por un medio
que lo hace dudar de su propia orientación.
Que un adolescente, o un adulto incluso, haya tenido experiencias
homosexuales se puede deber a muchas causas y no significa
que, necesariamente, tenga la tendencia.
La falta de afecto, la soledad, la curiosidad, sumados a
una cultura que nos empuja al consumo y a la búsqueda
del placer a cualquier precio y de cualquier forma, como
fuente de felicidad, pueden ser las motivaciones que llevaría
algunas personas a buscar experiencias homosexuales.
En el próximo artículo,
analizaremos la diferencia entre la tendencia y la conducta
homosexual.
Identidad Sexual y Homosexualidad (IV)
Tendencia vs. Conducta
Se habla de tendencia homosexual
cuando la persona adulta siente atracción erótica hacia miembros de
su propio sexo en forma estable y arraigada y rechaza a los
del sexo complementarios como compañeros sexuales.
Esta tendencia sería una variante anormal de la orientación
sexual, que afecta a la persona entera y no solo a su sexualidad,
pero que no debe ser vista ni como una perversión
ni como una opción, ya que es un estado en el que
la persona se encuentra y del que toma conciencia en cierta
etapa de su vida.
El tener
una tendencia homosexual no implica necesariamente tener
prácticas homosexuales. No se es libre ni responsable
en la tendencia, pero se es libre y responsable del como
se vive ésta.
Tanto las personas con tendencia
homosexual como los heterosexuales tienen la misma libertad
para elegir, involucrarse o no en relaciones sexuales,
ya que la libertad procede del ser persona, no de su orientación
sexual.
La tendencia homosexual
no anula ni la libertad ni la inteligencia ni la voluntad
para que la persona elija la manera de vivir su condición.
Es aquí donde se puede hablar de “opción”,
ya que, al igual que toda conducta humana, los actos homosexuales
son siempre responsabilidad de la persona que los realiza
y pueden ser catalogados como buenos o malos. Lo mismo ocurre
con los actos heterosexuales.
Es en nuestra conducta donde se juega nuestra libertad, no
en las tendencias que tengamos.
Debido a esto podemos decir que hay discriminaciones que
son injustas, como aquellas que nacen de no reconocer la
igualdad originaria de todos los hombres, por causas que
le vienen dadas y en la que no interviene la libertad (raza,
edad, sexo, enfermedad, tendencia).
Discriminar por que se tiene la tendencia homosexual es ilícito
ya que es un rasgo accidental de la persona, que no la define
ni la descalifica.
Sin embargo, discriminar por la conducta de las personas
es plenamente justo , ya que no todos actuamos igual y en
nuestra conducta se juega una especie de “segunda
dignidad” que hace que unos sean mejores o mas elegibles
que otros para ciertas cosas específicas.
No es discriminatorio elegir al mejor alumno de un curso
para representar al colegio en un debate, o al postulante
que da un mejor examen; como tampoco es injusto ni discriminatorio
privar de libertad a quién a cometido un delito.
Las personas con tendencia
homosexual al igual que todos los seres humanos deben ser
siempre juzgados solo por su conducta y jamás por su tendencia. Así, una
mujer con tendencia lésbicas no debe ser descalificada
como madre por su sola tendencia, sino que su competencia
debe ser calificada por su conducta.
En el próximo articulo analizaremos algunas de las
causas que provocarían la tendencia homosexual.
Identidad Sexual y Homosexualidad (V)
Posibles Causas
A pesar del gran interés que ha existido por demostrar
el origen genética de la tendencia homosexual hasta
hoy en día, no se a podido comprobar la existencia
de una causa orgánica . Estamos frente a una persona
con un cuerpo clínicamente sano y con una percepción
correcta de si mismo de ser hombre o mujer.
Por lo tanto parecería que la tendencia homosexual
se debería vincular a la personalidad del sujeto;
siendo los factores sicológicos y sociales los que
tendrían mayor impacto en la formación de ésta.
Es cierto que no en todos
los casos de homosexualidad hay un ambiente familiar o
social al que atribuir su orientación,
pero también es cierto de que existen denominadores
comunes en el entorno a muchas de esta personas , que nos
pueden dar luces.
Lo que se a encontrado en
relación a la familia es:
Figura parental del mismo sexo muy frágil, severa u hostil que
imposibilita la identificación del hijo.
Figura parental del sexo opuesto tan desorganizada desde un punto de
vista afectivo, o tan hostil y humilladora, que dificulte que el hijo aprenda
a confiar en el otro sexo .
Padres que descalifican en forma inconsciente e indirecta las conductas
correspondientes al rol sexual del hijo ( no quería un hombre, por ejemplo)
o madres muy sobre protectoras con un hijo varón, o un padre muy ausente.
Ausencia de modelos o “modos de ser”, que dificultan la
identificación del niño con su propio sexo y la forma de ser
hombre o mujer.
Erotización de las relaciones padre/hija o madre/hijo, que hace
que el adolescente , en forma inconsciente, vea en toda mujer a su madre o
en todo hombre a su padre y se “prohiba” amar al otro por temor
al incesto.
Falta de reconocimiento y respeto de las diferentes formas de ser hombre
o mujer por parte de los pares, especialmente de los hermanos mayores y compañeros
de colegio. El niño que es más sensible, que no le gusta el juego
brusco y el fútbol, por ejemplo, suele ser tildado de “mariquita”.
En
la mayoría de los casos sería una combinación del estilos
paternal y maternal lo que predispone al hijo al complejo homosexual.
Ahora, estos factores influirán en cada hijo de manera diferente, según
su temperamento.
Los más afectados son aquellos niños que tienen una gran sensibilidad
a los estímulos afectivos lo que, sumado a una fuerte
inclinación a sentirse menos favorecidos,
menos privilegiados, menos amados, puede generar una personalidad obsesiva,
narcisista y dramatizadora, con un profundo sentimiento de inferioridad.
Además, el egocentrismo propio del niño lo lleva a sobrevalorar
ciertas experiencias donde se siente menospreciado.
En el
fondo, sería el resultado de una evolución
psico-sexual deficiente, donde la persona no logra sentirse
perteneciente a su propio sexo, ya que no ha sido aceptado
ni acogido ni reconocido ni valorado en su forma de ser
por las personas significativas del propio sexo ( padres,
hermanos, pares), lo que dificulta alcanzar la madurez
afectiva que le permitirá salir al encuentro de
un otro complementario.
|