¿Quienes educan?

Sobre quienes son los llamados a educar y guiar en esta tarea de vida, serán primeramente los padres. El Programa respeta absolutamente el derecho y el deber de los padres de ser los primeros formadores de sus hijos, informándolos e incorporándolos activamente en los talleres y actividades que se realizan, sin desconocer el importante papel que le cabe a los profesores y formadores como co-adyuvantes en esta tarea. Claramente existen ciertas áreas especializadas en que el colegio deberá tomar un rol más protagónico; como por ejemplo en algunos aspectos biológicos específicos, pero no debemos olvidar que el primer objetivo del programa escolar será el de convertirse en un puente entre padres e hijos y que el colegio o el profesor siempre debe jugar un rol subsidiario.

Por esto “Ruta del Amor” contempla instancias de formación, capacitación y participación de los padres. Especialmente formación porque lo que más educa es el ejemplo. La forma de tratarse, de comunicarse, de vivir el amor conyugal de un padre y una madre, serán siempre los referentes más fuertes que tenga un hijo respecto de su rol como hombre o como mujer.

En este sentido, el Programa, además de formar e informar a los padres respecto de los contenidos y objetivos de cada actividad en particular, los involucra en algunas de ellas, debiendo acompañar a su hijo(a) al colegio, a fin de formar una clara conciencia en el niño sobre quién debe ser su primera fuente. Por ejemplo, en tercero básico, cuando se trata el tema de la concepción, los niños asisten acompañados de uno de sus padres y se contempla una instancia de diálogo personal padre- hijo, guiado por los monitores. Igualmente el programa contempla instancias de capacitación para profesores y monitores.